La escritura del cuerpo

La escritura del cuerpo es traumática. Escribir para tener un cuerpo

“La escritura es en lo real abarrancamiento del significado, lo que ha llovido del semblante en tanto que él hace el significante. Ella no calca a este, sino a sus efectos de lengua, lo que de ellos se forja por quien la habla”1. Amelie Nothomb2 testimonia de su escritura: “Escribo de forma como algo que se lanza, y crece de forma orgánica. En una libreta en espiral de mala calidad, porque me da seguridad. Tiene que ver con que no valgo mucho más que eso y ya que lo voy a estropear todo mejor que sea con material del malo así será menos grave. Para estar vivo es preferible tener un cuerpo, en todo caso no he encontrado otra solución, para ser escritor es aún más cierto, es necesario un algo de imaginación, de sensibilidad, pero por encima de todo hay que tener un cuerpo, ya que escribir demanda una energía física alucinante. La energía física que invierto en escribir, habría que tener una forma de cuantificarla, estoy segura de que sería muy impresionante. En uno de mis libros “Atentado”, digo: “nada es más físico que las palabras” y ¡es verdad! Nunca siento mi cuerpo tan presente como cuando escribo, las palabras realizan el cuerpo y ponen presencia el cuerpo más que el hecho de vivir rodeado de cuerpos”3 “Imagino que escribir tiene una meta particular, un comportamiento singular, el comportamiento que consiste en sentirse obligado a añadir a la realidad ese comentario escrito. Es muy misterioso, la meta me sigue escapando, en mi opinión es una meta de orden mística”4. Amélie testimonia acerca de su solución: la escritura como forma de vivir un cuerpo. A través del goce de la palabra y el lenguaje, extrae un goce en el cuerpo, medida de la existencia. Lo mortífero de ese goce fálico, simbólico y real, empuja a escribir. La escritura como empalme de esos goces que se abren al ser hablante, anudando entonces simbólico y cuerpo. Podemos preguntarnos si la escritura vuelve posible el goce del cuerpo, y si se puede poner en serie con la función del análisis. “Cuando se escribe se puede tocar lo real pero no lo verdadero”5. Desprendo de aquí que en el acto de escribir el sentido se pierde. La escritura como fuera de sentido, fuera de realidad como testimonia esta escritora, hay que anexarle ese plus de letra, para anudar lo que no está escrito, lo propio. Retomo la cita del inicio, el significante es insuficiente a la hora de dar cuerpo. Hay en la escritura un modo de cortar, de anudar ese otro cuerpo que no pasa por el semblante, por el Otro del lenguaje. La escritura atestigua la naturaleza fallida de los semblantes, evoca Otro goce. La Escritura a-barranca.

 

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Notas:

  1. Lacan, J., “Lituratierra”. Otros Escritos. Ed. Paidós. Pg. 25
  2. Amélie Nothomb. Escritora belga de lengua francesa. Miembro de la Real Academia de la lengua y la literatura francesas de Bélgica.
  3. Entrevista Amélie Nothomb. Youtube.
  4. Diálogo con Amelie Nothomb. Youtube
  5. Lacan. J., Seminario 23: El sinthome. “¿Joyce estaba loco?” Capitulo V. Ed. Paidós. Pg. 77.