Una cita de Jacques-Alain miller en “Piezas sueltas”

“El mito que Lacan cuenta a propósito de Joyce en su seminario El sinthome es que en esa obra está como demostrada la relación pura de cada uno con lalengua. Esta toca a cada uno como esa cámara de reverberación que es Finnegans Wake, y a partir de esa contingencia hay traumatismo para cada uno. ¿Qué significa que haya traumatismo? Significa que la desarmonía es originaria, que el sonido de lalengua jamás es armónico, que no sintoniza con nadie. […] Lo único que puede hacer con lalengua es convertirla en una obra. Ese sería entonces el ejemplo de Joyce: del traumatismo de lalengua y de las consecuencias padecidas, hacer una obra”.

Miller, J.- A., Piezas sueltas,
Buenos Aires, Paidós, 2013, pág. 47.

 

En este fragmento de Piezas sueltas, Miller pone el foco en la desarmonía de lalengua, ajena por completo al sentido, y alude a la que se conoce como la más intraducible de las novelas, de cuyo autor Lacan admitió que no era “legible”1, Finnegans Wake. ¿Por qué no lo es? Sirva de muestra el siguiente fragmento:

The fall (bababadalgharaghtakamminarronnkonnbronntonnerronntuonn thunntrovarrhounawnskawntoohoohoordenenthur – nuk!) of a once wallstrait oldparr is retaled early in bed and later on life down through all christian minstrelsy. The great fall of the offwall entailed at such short notice the pftjschute of Finnegan, erse solid man, that the humptyhillhead of humself prumptly sends an unquiring one well to the west in quest of his tumptytumtoes: and their upturnpikepointandplace is at the knock out in the park where oranges have been laid to rust upon the green since devlinsfirst loved livvy2.

Joyce lleva la lectura al límite, desautoriza y dinamita el significado. En esta obra formaliza lalengua que percute en su cuerpo de ser hablante y lo troumatiza; ¡ese goce es lo único que podemos atrapar de su texto!, parece exclamar Lacan3. Percuten los significantes sin sentido –los sonidos– en Joyce, y percuten, como experimentamos muchos de nosotros en las XVIII Jornadas de la ELP celebradas en Valencia, en el cuerpo del performer Bartolomé Ferrando4. Un goce encapsulado en la obra de arte que deviene así en objeto que se coloca en el agujero real, una forma de saber hacer. Y es por eso que Miller, posteriormente, relaciona el arte con el pase: “Pues bien, llegamos a lo que denominaré ‘el estado Joyce’ del síntoma, el estado en el cual ya no queda más que hacer del síntoma una obra. Lacan dio a esa invención el nombre o el disfraz de pase. El pase no es una salida, es incluso lo contrario: un modo de arreglárselas. No salir de, sino arreglárselas con. Es un arte, es decir, un artificio”5.

 

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Notas:

  1. Lacan, J., El Seminario, libro 20 Aun, Buenos Aires, Paidós, 2012, pág. 48.
  2. Joyce, J., Finnegans wake, Londrés, Faber & Faber, 1975, pág. 3. Traducción posible: “La caída (¡bababadalgharaghtakamminarronnkonnbronntonnerronn tuonnthunntrovarrhounawnskawntoohoohoordenenthur – nuk!) de la calle murallada del señol parr se recuenta desde nuestra tierra infancia y luego, mediante sarmodias christianas. La gran caída del extramuro dio lugar al pfiutrastadón de Finnegan, un hombre antesólido, y su cabezota de Humpty Tonti foueste a por estes deditos piesoteados: su bocarriba se upica sobre el lugar noqueado del parque donde las naranjas se marchetan sobre el verde que los dovelineses amaron con primera livez.”
  3. Lacan, J., El Seminario, libro 23 El sinthome, Buenos Aires, Paidós, 2008, pág. 164.
  4. Poesía sonora con Bartolomé Ferrando y Laura Tejeda en las XVIII Jornadas de la ELP.
  5. Miller, J.- A., Piezas sueltas, Buenos Aires, Paidós, 2013, pág. 49.